Una carta interesantísima…

Hola a Todos, Paz y Bien

Qué tal lleváis el lluvioso viernes? Menos mal que es viernes, verdad… peor sería decir: “Qué tal lleváis el lluvioso Lunes?” A que sí? jeje.

Ayer, no sé por qué casualidades de la vida (de esas que mi amiguete llama Diosidades), coincidí con el Blog de Jorge. El título del Blog lo dice todo “Jorge. De profesión, cura”. Por cierto, interesantísimo.

En una de las entradas de su Blog, Jorge tiene publicada una carta que el Padre Martín Lasarte, Salesiano uruguayo, que lleva más de 20 años de misionero en Angola (África), envió al periódico “New York Times”.

La carta del Padre Martín Lasarte es buenísima. De verdad que no tiene desperdicio. Tiene una parte de autocrítica  (esa autocrítica que todos deberíamos tener. No vale mirar a otro lado, tenemos que ser críticos y denunciar aquello que no se hace bien, aquello que no es justo), pero también hace una llamada de atención a la otra realidad de los religiosos, de los misioneros… esa parte que muchas veces pasa inadvertida, esa parte que no sale en los periódicos. Como el mismo Padre Lasarte dice en su carta: “Hace mas ruido un árbol que cae, que un bosque que crece”.

Os dejo con la carta que seguro que, en este caso, no pasará inadvertida.

Un fuerte abrazo… de esos que, como el bosque que crece en silencio, hacen poco ruído, pero se sienten,

Fer

Pincha en “Continuar Leyendo” para ir a la Carta de Padre Lasarte al New York Times

.

.

Querido hermano y hermana periodista:

Soy un simple sacerdote católico. Me siento feliz y orgulloso de mi vocación. Hace veinte años que vivo en Angola como misionero.

Me da un gran dolor por el profundo mal que personas,que deberían de ser señales del amor de Dios, sean un puñal en la vida de inocentes. No hay palabra que justifique tales actos. No hay duda que la Iglesia no puede estar, sino del lado de los débiles, de los más indefensos. Por lo tanto todas las medidas que sean tomadas para la protección, prevención de la dignidad de los niños será siempre una prioridad absoluta.

Veo en muchos medios de información, sobre todo en vuestro periódico la ampliación del tema en forma morbosa, investigando en detalles la vida de algún sacerdote pedófilo. Así aparece uno de una ciudad de USA, de la década del 70, otro en Australia de los años 80 y así de frente, otros casos recientes… Ciertamente todo condenable! Se ven algunas presentaciones periodísticas ponderadas y equilibradas, otras amplificadas, llenas de preconceptos y hasta odio.

¡Es curiosa la poca noticia y desinterés por miles y miles de sacerdotes que se consumen por millones de niños, por los adolescentes y los más desfavorecidos en los cuatro ángulos del mundo! Pienso que a vuestro medio de información no le interesa que yo haya tenido que transportar, por caminos minados en el año 2002, a muchos niños desnutridos desde Cangumbe a Lwena (Angola), pues ni el gobierno se disponía y las ONG’s no estaban autorizadas; que haya tenido que enterrar decenas de pequeños fallecidos entre los desplazados de guerra y los que han retornado; que le hayamos salvado la vida a miles de personas en México mediante el único puesto médico en 90.000 km2, así como con la distribución de alimentos y semillas; que hayamos dado la oportunidad de educación en estos 10 años y escuelas a más de 110.000 niños…

No es de interés que con otros sacerdotes hayamos tenido que socorrer la crisis humanitaria de cerca de 15.000 personas en los acuartelamientos de la guerrilla, después de su rendición, porque no llegaban los alimentos del Gobierno y la ONU. No es noticia que un sacerdote de 75 años, el P. Roberto, por las noches recorra las ciudad de Luanda curando a los chicos de la calle, llevándolos a una casa de acogida, para que se desintoxiquen de la gasolina, que alfabeticen cientos de presos; que otros sacerdotes, como P. Stefano, tengan casas de pasaje para los chicos que son golpeados, maltratados y hasta violentados y buscan un refugio.

Tampoco que Fray Maiato con sus 80 años, pase casa por casa confortando los enfermos y desesperados. No es noticia que más de 60.000 de los 400.000 sacerdotes, y religiosos hayan dejado su tierra y su familia para servir a sus hermanos en una leprosería, en hospitales, campos de refugiados, orfanatos para niños acusados de hechiceros o huérfanos de padres que fallecieron con Sida, en escuelas para los más pobres, en centros de formación profesional, en centros de atención a cero positivos… o sobretodo, en parroquias y misiones dando motivaciones a la gente para vivir y amar.

No es noticia que mi amigo, el P. Marcos Aurelio, por salvar a unos jóvenes durante la guerra en Angola, los haya transportado de Kalulo a Dondo y volviendo a su misión haya sido ametrallado en el camino; que el hermano Francisco, con cinco señoras catequistas, por ir a ayudar a las áreas rurales más recónditas hayan muerto en un accidente en la calle; que decenas de misioneros en Angola hayan muerto por falta de socorro sanitario, por una simple malaria; que otros hayan saltado por los aires, a causa de una mina, visitando a su gente. En el cementerio de Kalulo están las tumbas de los primeros sacerdotes que llegaron a la región…Ninguno pasa los 40 años.

No es noticia acompañar la vida de un Sacerdote “normal” en su día a día, en sus dificultades y alegrías consumiendo sin ruido su vida a favor de la comunidad que sirve.

La verdad es que no procuramos ser noticia, sino simplemente llevar la Buena Noticia, esa noticia que sin ruido comenzó en la noche de Pascua. Hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece.

No pretendo hacer una apología de la Iglesia y de los sacerdotes. El sacerdote no es ni un héroe ni un neurótico. Es un simple hombre, que con su humanidad busca seguir a Jesús y servir sus hermanos. Hay miserias, pobrezas y fragilidades como en cada ser humano; y también belleza y bondad como en cada criatura…

Insistir en forma obsesionada y persecutoria en un tema perdiendo la visión de conjunto crea verdaderamente caricaturas ofensivas del sacerdocio católico en la cual me siento ofendido.

Sólo le pido amigo periodista, busque la Verdad, el Bien y la Belleza.
Eso lo hará noble en su profesión.

En Cristo,

P. Martín Lasarte sdb

_____________________________-

Poco más tengo que añadir a la Carta de Martín Lasarte… Me quedo con la parte final en la que dice: “El sacerdote no es ni un héroe ni un neurótico. Es un simple hombre, que con su humanidad busca seguir a Jesús y servir sus hermanos. Hay miserias, pobrezas y fragilidades como en cada ser humano; y también belleza y bondad como en cada criatura…

Esta frase podría ser extrapolable a cualquier realidad social, situación, creencia, religión… a cualquier persona; pues no dejamos de ser eso: “Personas” con nuestras riquezas y nuestras pobrezas; aunque, en muchas ocasiones, nos quedemos parados delante del árbol podrido y no veamos el frondoso y verde “Bosque” que hay detrás de él.

Un fuerte abrazo a todos,

Fer

27 pensamientos en “Una carta interesantísima…

  1. No tengo mucha experiencia en publicar nada en la red, solo decirte que tengo facebook desde el pasado viernes 4 de mazo, pero gracias a el y a un buen amigo he podido conocer este blog. Solo por eso ya me ha valido la pena. Gracias. Ana.

    Me gusta

  2. Ei, que es eso de quedar para tomar cervezas y ver fotos y no decirme nada!! Fer, en cuanto quedes con Pedro me llamas que me acerco a donde sea. ;)

    Gracias por la carta. Ya la había leído, pero me ha venido bien releerla tranquilamente. Cómo se puede decir tanto en tan poco, tan claro y siendo realistas con lo bueno y lo malo.

    Yo también la paso al Tablón.

    Un fuerte abrazo y yo también espero tu llamada para esas cervezas.

    Gerar

    Me gusta

  3. Hola Fer,

    !Qué alegría volver a leerte! ¿Qué tal todo por Cuba? Oye, ya sabes que tienes que invitarme a unas cervecitas y ver tranquilamente esas fotos. Cuento con ello.

    La carta del Padre Martín es una maravilla. Es la realidad hecha carta. Me ha encantado, pues es una carta que no sólo vale para los Sacerdotes, sino para todos los que nos sentimos Iglesia. En cuantas conversaciones salen estos temas y, al menos yo, nos quedamos un poco “cortados”. Ahora mismo la voy a imprimir y la pondré en el Tablón de casa para leerla de vez en cuando.

    Un abrazo y espero tu llamada “Chiquitín”,

    Pedro

    Me gusta

  4. Paz y Bien estimado Hno.Fer: Sin duda es la pura y santa verdad, de las buenas noticias uno nunca se entera…de esas que se hacen con amor y por amor pero al caminar junto a Maria aprendemos a servir como ella, en silencio y realizando lo que su hijo quiere que hagamos, es cierto esas clases de noticias jamas venden, pero lo importante es que Dios nos reconocera por nuestras y vuestras obras, eso es lo importante…realizarlo para la Gloria de el…y para el…Bendiciones, nuestro compromiso orar por todos uds.AIS (ayuda a la Iglesia que sufre)

    Me gusta

  5. ESTIMADO FER:

    ¡BUENAS TARDES Y FELIZ JORNADA Y SEMANA! En primer lugar decirte que yo suelo hablar de dos días santos en la semana. San Lunes y San Viernes, y si toca llover, no queda otra que “AL MAL TIEMPO, BUENA CARA”. Yo ya conocía la carta, pero me ha gustado repasarla. Además, hoy celebramos la Fiesta de su Fundador, San Juan Bosco, aquel que aprendió a hacer malabares para darles la catequesis a l@s niñ@s en Turín. Es una gran verdad, reconocer la labor callada de tantos sacerdotes, Religiosos y Religiosas y Laic@s que se entregan por los demás. Aquí en el Centro estamos celebrando la Semana de la Solidaridad Internacional con el lema: “HABÉIS RECIBIDO GRATIS, DADLO GRATIS”. Tenemos también el ejemplo de la comunidad mártir cisterciense en Argelia, que sale reflejada en la película “DE DIOSES Y HOMBRES” que os recomiendo. Gracias Fer por ayudarnos a ser ODRES NUEVOS. UN FUERTE ABRAZO:
    IÑAKI

    Me gusta

  6. Maravillosa carta con grandes verdades. El sacerdote ciertamente es eso un hombre encargado de llevar a los otros hombres la Buena Noticia. Gracias Padre Martín porque gracias a usted y a tantos como usted esto puede llegar a ser cierto y el Reino de Dios se puede extender. Muchas gracias a tantos sacerdotes como están dispuestos cada día a dar su vida por el anuncio del Evangelio.

    Me gusta

  7. A todos Paz y Bien,

    Fer, no conocía esta carta en cuestión, pero no puedo estar más de acuerdo con todo lo que Martín expone en ella.

    Nuestra realidad tiene errores, como la de mucha otra gente, y ciertos errores, sin lugar a dudas, deben ser denunciados y perseguidos. Como bien dice Martín en su carta, la Iglesia debe de estar para defender al más indefenso y esto debe prevalecer siempre. Pero nuestra realidad también está llena de buenas acciones, de mucha entrega, de mucha dedicación y es una pena que, salvo en contadas ocasiones, este trabajo no salga a la luz.

    No estamos aquí para que se nos reconozca el trabajo que realizamos, pues nuestro “trabajo” es una Vocación y no busca la recompensa de la felicitación, del éxito; sino, más bien, la realización, la satisfacción reflejada en la cara del otro. Pero, como bien dice Martín en su carta, mostrar sólo un extremo sin tener en cuenta el otro, da una visión distorsionada de la realidad.

    Yo aquí, como bien dices al final en tu comentario, no metería sólo a los sacerdotes y religiosos, sino que dentro de esta reflexión de Martín, también está la dedicación, el trabajo, el esfuerzo de mucha gente anónima que, al terminar sus trabajos diarios, sacan tiempo para colaborar en la ayuda de los más necesitados. Ellos también son iglesia, ellos también son ese otro extremo que no se ve.

    Un fuerte abrazo hermanito y bienvenido de tierras cubanas. Ya nos contarás tu experiencia por allí.

    Fr. Luis

    Me gusta

  8. Hola Fer,

    Me encantó la carta, es real, directa, asume responsabilidades y deja al descubierto todas aquellas cosas que se hacen pero, como no dan juego, no se publican.

    Opino lo mismo que tú: es una carta que nos podemos aplicar cualquiera de nosotros, sacerdotes, seglares, personas comprometidas, todos, pues estoy segura que muchos de nosotros realizamos trabajos de mucha ayuda en el silencio.

    Un besito

    Me gusta

  9. ¿Habrá modo de que sea enviada a todos los periódicos del mundo?, la gente ha usado esos temas para obtener audiencias mas grandes, se escandalizan y recurren vuelven cien veces a esos temas, la carta es estupenda, y pone realidades de una manera clara y abundante. Mil gracias por compartirla. Un abrazo desde México!!

    Me gusta

  10. profunda y certísima….. Gracias por compartirla con nosotros.
    la verdad Vale la pena, vale la vida, vivir dentro de nuestra iglesia, ya que en el lugar que Dios nos ha puesto como hogar, como empleo… allí somos mensajeros, evangelizadores, y no debemos prestarnos al morbo con el que los medios de comunicación tratan de perturbar nuestra fe, que si bien no esta en el “hombre” sacerdote, sino, en Cristo Jesús, el sacerdote es como figura publica principal.
    Mejor debemos orar siempre con mucha fe, por los sacerdotes en cada una de sus labores, funciones de sus dificultades, para que se mantengan firmes, orar por los que se están formando para ello, para que se preparen para se esa luz que iluminara a tantos que aun están en tinieblas, y orar por aquellos jóvenes que han sentido el llamado al sacerdocio, para que el Espíritu Santo les de el discernimiento, y así fortalezcan esa vocación y lleguen a ser sacerdotes Santos…..
    que sin hacer Ruido estarán formando un Bosque hermoso y con bellos frutos.

    Me gusta

  11. Hola Fer.
    Tuve la enorme suerte de conocer personalmente este verano al padre Martín en Luanda y de haber participado en una Eucaristía que el celebró en la Casa Inspectorial de las Hijas de Maria Auxiliadora en esa ciudad. También fue una bendición el haber podido estar cerca de su labor misionera y la de los salesianos y salesianas que están allí entregando su vida, ahora en tiempos de paz, pero durante años en las circunstancias mas dificiles de una guerra terrible que por momentos parecia interminable.
    En la carta se menciona también la ciudad donde yo estuve: Lwena, capital de la provincia de Moxico. Conocí de primera mano en Luanda y en Lwena algunas de esas historias que menciona como la del Padre Marcos Aurelio, que murió en brazos de la hermana Anna Bello, de la comunidad salesiana donde yo estuve, y muchas otras que no caben en el artículo, que sobrecogen por su entrega y que dejaron profunda huella en mi. Aunque si algo he de resaltar, lo más importante, es esa labor callada del día a día, ese trabajar por el Reino en el silencio, en la humildad, en la sencillez de su vida. Si hoy vais a misa o mañana que mejor que pedir por ellos y los que como ellos entregan su vida cada día en cualquier parte del mundo, Madrid o Lwena.
    Gracias por haberla compartido con nosotros Fer.

    Un abrazo.
    Rafa

    Me gusta

  12. Que buena reflexión; en realidad el periodismo actual en su mayoria es sensacionalista, y con la libertad de expresión como bandera, y el rating y los recursos econòmicos, muestran las miserias del mundo, que no son nuevas, pero son cometidas por unos pocos en relación a la totalidad.-
    Alguien me mando un mail diciendo que otros tienen la bandera de la libertad sexual, pero son los sacerdotes y monjas católicas quienes acompañan, asisten y curan del cuerpo y del alma a los enfermos de sida y de tantas enfermedades terminales. Alli no hay libres pensadores ayudando, ni tampoco la prensa, salvo excepciones.

    Me gusta

  13. Gracias por compartir con todos la carta, de verdad que no tiene desperdicio.
    Gracias por recordarnos que hay mucha gente trabajando en silencio, haciendo un poco más felices a los que nada tienen, de esta gente nadie se hace eco.
    Pero está claro que esto no vende.
    Un beso muy grande para ti y todos los que trabajan y dan su vida por los menos afortunados.
    Isabel

    Me gusta

  14. Paz y Bien, Fernando,Me ha emocionado la carta y me digo a mi misma “ya va siendo hora de que algunos señores perioditas se les ponga en su sitio”
    Un abrazo.
    Angelines Ofs

    Me gusta

  15. Impresionante…

    Muchas gracias Fer por compartir esta gran verdad.

    También me uno a todos y todas en la oración por nuestros pastores. QUE CON ALEGRÍA SIGAMOS HACIENDO EL BIEN EN SILENCIO.

    PAZ Y BIEN!

    Me gusta

  16. GRACIAS por todo lo que nos transmiten, gracias por dar su vida por los demás, por enseñarnos lo afortunados que somos en tener un sacerdote cerca que Dios bendiga a todos los que transmiten su palabra; y a esas personas que solo ven lo malo quítales señor la venda de los ojos para que puedan ver las maravillas que se hacen al transmitir tu palabra.

    Me gusta

  17. Pido a Dios la valentia necesaria para dar yo tambien en mi dia a dia, en el trabajo, en casa, en la comunidad esa entrega silenciosa de la semilla que crece, escondida, sin ruido, confiando en El, en su palabra y en su Espíritu que nos impulsa.

    Me gusta

  18. Fer, como siempre despertando mi conciencia¡, de verdad que buen articulo que nos plasma la realidad de nuestros queridos amigos Sacerdotes, misioneros, que enfrentan junto con su comunidad, una vida violenta, o podria decir que se mantienen ‘fieles amadores’ a Jesus , a pesar de estar viviendo en un entorno de desamor, o ¿sera que en lo mas pequeño, en el dolor, en la desesperanza es donde nos encontramos con El?

    Yo estoy de acuerdo totalmente, nuestros queridos sacerdotes son un tesoro en la vida de la comunidad… nos acompañan para ‘despertar nuestra conciencia’ para ‘darnos cuenta’ que la vida en el Amor es posible, con y en Jesus. Te agradezco que hayas publicado este articulo, me ha conmovido¡ y me uno en oracion por todos nuestros queridos Sacerdotes ¡¡¡ que el buen ]Dios los bendiga siempre, y a los que se han equivocado, pues que los bendiga mas, porque les hace mas falta ¡

    Te mando un abrazo entrañable ¡

    Rocio

    Me gusta

  19. La carta es verdaderamente cierta, me hizo llorar y reflexionar y me uno a Pilar Gonzalez para orar diariamente por todos los sacerdotes.
    Abrazos Fer Dios te bendice

    Me gusta

  20. Una precisiodad de carta de sencillas verdades.
    Gracias a Martín Lasarte por poner luz.
    Gracias a Jorge y a tí por transmitirla.
    Un fuerte abrazo Fernando.
    Hasta pronto.
    Rosa AO

    Me gusta

  21. Gracias, Fernando. Tu forma de ver la vida nos ayuda a apreciar el gozo de un viernes lluvioso y tu sensibilidad y generosidad, nos hace compartir esta preciosa carta.
    Sigue siendo mediación para que otros podamos ir creciendo, en silencio, pero haciéndonos fuertes y robustos árboles del Gran Bosque de la Humanidad.
    Un abrazo en Cristo.
    Rebeca, rcm

    Me gusta

  22. Mis felicitaciones, mi agradecimiento, mi humilde oración por todos los sacerdotes del mundo!!!!, por la labor que hacéis en los lugares donde os ha tocado estar…, ésta carta debería de aparecer en todos los periódicos, en primera plana…, mi oración sincera para todos vosotros!!!
    Un abrazo/Pilar

    Me gusta

  23. Mil gracias por compartir conmigo tus presentaciones.
    Te felicito porque tienes mucho material en el cúal puedo parender.
    Que Dios te llene de bendiciones por hacer tan hermoso ministerio.
    Claudia

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s