Hola a Todos, Paz y Bien

Cómo comenzáis la semana? Yo bien, me encantan los lunes soleados…
Quiero compartir con vosotros una pequeña experiencia de la mañana de ayer en el coche:
Ayer iba en el coche con la radio puesta, como de costumbre, oyendo una cosa por aquí, otra cosa por allá, cambiando de dial (los que habéis venido conmigo en el coche os podéis imaginar la situación, jeje), hasta que paré en una emisora, no recuerdo bien cuál era (creo que Onda Cero); en la que la presentadora hablaba de cómo la sociedad, en muchas ocasiones, se evade de la realidad – de la dura realidad – tapándola con menudeces, con programas que no dicen nada, con partidos de fútbol (con perdón a los forofos). Decía algo así como: «Tapamos lo malo y nos conformamos con los cuentos que nos van contando, y nosostros… nos vamos conformando haciendo nuestros estos cuentos».
Terminó su exposición con una poesía de León Felipe: «Yo sé muchas cosas…», Ufff, la verdad es que no podía haber elegido poesía mejor para acompañar su reflexión.
«Yo sé muchas cosas» (León Felipe)
Yo no sé muchas cosas, es verdad. Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre…
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos…
y sé todos los cuentos.
Esta poesía me hizo pensar en los Cuentos… En los que nos cuentan para «evadirnos», para «no pensar», para «olvidar»… pero también en los cuentos que no «tapan» nada, que no «esconden»; sino que hacen que «surjan», que «aparezcan», que «destaquen» ciertos sentimientos, ciertas realidades… en definitiva que nos hacen pensar y tomar conciencia de nosotros mismos.

Así que me he propuesto rescatar la infinidad de cuentecillos que tengo por casa, en archivos, en el portátil… e ir compartiéndolos con vosotros por el Blog; a fin de que sean esa clase de Cuentos que te tocan en lo más profundo y te hacen «despertar».
Aquí os dejo con el primero. Como siempre, espero que os guste, os toque en algo y… lo compartáis con todos.
Un fuerte abrazo… de los que se dan los amigos al final de los cuentos.
Fer
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