Hola a Todos, Paz y Bien
Desde tu fuente quiero beber,
quiero vivir y fuente ser por ser de ti.
Este Domingo he estado con mis hermanos de la Comunidad Tierra de Encuentro en un retiro de preparación para el Adviento guiado por Dolores Aleixandre. ¡Una verdadera maravilla!
Durante todo el encuentro nos acompañó sobre la mesa de la sala donde nos reuníamos una pequeña fuente de agua. Fuente que fue punto de referencia y símbolo central al final del encuentro, y que me lleva a la reflexión de hoy.
Los que me conocéis sabéis que el tiempo de Adviento es un tiempo que me encanta. Me gusta entrar poco a poco en la Navidad, prepararme, disfrutarlo… Quería que este Retiro fuera ese punto de inflexión que te centra y te pone delante del camino de Adviento, y os puedo asegurar que así ha sido.
Hay una cita de San Juan de la Cruz que dice: «Dios es como la Fuente de la cual cada uno coge según lleva el vaso«. Este retiro me ha servido para agrandar un poco ese vaso que llevo a la fuente. Me ha servido para no olvidar, como dice la canción de Brotes: «Tú, mi fuente», que yo también tengo que ser fuente… por ser de ti.
Desde tu fuente quiero beber,
quiero vivir y fuente ser por ser de ti.
Comentaba Juan Carlos, en las reflexiones finales, lo importante que es darse cuenta de como los demás son Fuentes para nosotros de donde podemos coger y saciarnos, y de como nosotros tenemos que ser, igualmente, Fuente para los demás.
La profundidad y claridad de Dolores, la cercanía de todos los hermanos de Tierra de Encuentro, el compartir, los cantos y la Ecuaristía final de Fray Marcos, han hecho que mi vaso de adviento esté preparado para llevarlo a esa Fuente y llenarlo hasta rebosar y, de esta forma, ser Fuente para los demás.
Os dejo con la canción que resonó en todos nosotros al final del encuentro: «Tú, mi fuente», de Brotes de Olivo, para que también brote en vosotros esa necesidad de «ir» y «ser» Fuente.
.
.
TÚ, MI FUENTE
Sal 119(118) – Jn 7,37-38
Desde tu fuente quiero beber,
quiero vivir y fuente ser por ser de ti.
Quitar de mí cualquier pensar que al fin distraiga mi fe en ti y en tu Palabra.
Fuente en ti, fuente por ti, sólo Tú, mi fuente.
Fuente en ti, fuente por ti, sólo Tú, mi fuente.
Lo hiciste todo pensando en mí, instando a ser lo que he de ser: vivir por ti.
Sintiendo en mi alma que tu ser Dios Habita en mi y aunque no quiera soy tu Palabra.
Fuente en ti, fuente por ti, sólo Tú, mi fuente.
Fuente en ti, fuente por ti, sólo Tú, mi fuente.
Tú me has pedido manifestar a todo hombre que somos Tú en la unidad.
Y así, al vivir esta conciencia, seremos juntos el Dios del cielo, aquí en la tierra.
Fuente en ti, fuente por ti, sólo Tú, mi fuente.
Fuente en ti, fuente por ti, sólo Tú, mi fuente.
.
Un fuerte abrazo… de los que rebosan,
Fer
Pincha en «Continuar Leyendo» para dejar tu comentario… ¿Te animas a ser Fuente?
.