«Su misericordia se extiende de generación en generación» (Lc 1,50) es el lema que propone el papa Francisco para la III Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores, que la Iglesia celebra el 23 de julio de 2023.
Es un tema que nos reconduce a aquel encuentro bendito entre la joven María y su pariente anciana Isabel (cf. Lc 1,39-56)… El Espíritu Santo bendice y acompaña cada encuentro fecundo entre generaciones distintas, entre abuelos y nietos, entre jóvenes y ancianos.
Desde 2021, la Jornada se celebra en toda la Iglesia cada cuarto domingo de julio, cerca de la conmemoración litúrgica de los santos Joaquín y Ana, los “abuelos” de Jesús.
El Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida acompaña y promueve su celebración e invita a vivir la ocasión -en cada diócesis, parroquia y realidad eclesial- con dos gestos significativos: la celebración de una liturgia solemne junto a los abuelos y las personas mayores, y la visita a los ancianos solos de la propia comunidad.
La celebración de la Jornada quiere subrayar la necesidad de que la pastoral de los ancianos y la lucha contra la cultura del descarte adquieran relevancia y se conviertan en una preocupación ordinaria en la vida de toda comunidad eclesial.
Como en las jornadas anteriores, el Santo Padre concederá el don de indulgencias a los fieles.
La indulgencia se concederá «en las condiciones habituales (confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice) a los abuelos, a los mayores y a todos los fieles que, animados por un verdadero espíritu de penitencia y caridad, participen en la solemne celebración que el Santísimo Padre Francisco presidirá en la Basílica Papal Vaticana, o en las diversas funciones que tendrán lugar en todo el mundo».
Asimismo, se concederá la indulgencia a los fieles que visiten a los ancianos solos o en dificultad, «como los enfermos, los abandonados, los discapacitados» y a «todos aquellos que, no pudiendo salir de casa por motivos graves, se unan espiritualmente a las sagradas funciones de la Jornada Mundial, ofreciendo a Dios Misericordioso sus oraciones, los dolores y sufrimientos de su vida, especialmente mientras se difundan a través de los medios de comunicación las palabras del Sumo Pontífice y las diversas celebraciones».
Os adjunto los materiales que ha elaborado el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida para esta III Jornada Mundial de los Abuelos y Mayores.
«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo»
Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros».
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo».
Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».