Cuál es nuestra medida…?

Hola a Todos, Paz y Bien

Ayer leía este texto que comparto con vosotros: “No midas tu riqueza por el dinero que tienes, mídela por aquellas cosas que no cambiarías por dinero

Medir la riqueza

Me hizo pensar un buen rato en qué cosas no cambiaría por dinero…y me sorprendí, pues nunca hubiera pensado que tenía tantas cosas que no cambiaría, como se dice, ni por todo el oro del mundo.

Creo que en esta sociedad en donde todo se compra y se vende nos paramos pocas veces a pensar en esas cosas que tenemos y que no tienen precio (ya sean materiales o inmateriales). Seguro que si te paras ahora mismo a pensar te vienen a la cabeza más de una.

También, al leer la frase, me acordé de como los indios de la isla de Vancouver miden la grandeza de sus Príncipes. Si no sabéis como, os aseguro que es muy, muy interesante.

Os dejo con estas dos cosillas hoy… un momento para que penséis en todo aquello que tenéis y que no cambiaríais ni por todo el dinero del mundo y, como os decía, con la  historia de cómo miden su grandeza los Príncipes de la isla de Vancouver.

Un abrazo… de los que, sin lugar a dudas, no tienen precio,

Fer

Pincha en “Continuar Leyendo” para ir a la historia de los Indios de la Isla de Vancouver

.

.

Despojarse para vencer

Desde el PrecipicioCuenta Ruth Benedict, historiadora y filósofa, que en la isla de Vancouver, los indios celebraban torneos para medir la grandeza de los príncipes.

Los rivales competían destruyendo sus bienes. Arrojaban al fuego sus canoas, su aceite de pescado y sus huevos de salmón; y desde un alto promontorio echaban a la mar sus mantas y sus vasijas….

Vencía el que se despojaba de todo.
_____________________________-

Os imagináis, para ser el mejor de los Príncipes, el mejor de los Jefes Indios, había que ser capaz de despojarse de todo. No tener grandes apegos a las cosas… Qué interesante, verdad? Que las cosas sean eso, sólo “cosas”, que nosotros no dependamos de las cosas; sino que sean las cosas las que dependan de nosotros.

Os dejo con una preguntita… ¿hasta que punto seríamos capaces de dejar  nuestras “cosas”? ¿Seríamos capaces de tirar nuestras vasijas, nuestras mantas… o nos quedaríamos con algo? ¿Quizá lo que tengamos que tirar por el precipicio no sea algo “material”, sino algo interno: una actitud, un sentimiento…?

Ahí os dejo la preguntita… mañana miraré al fondo del promontorio a ver que habéis tirado, jeje.

Besines a todos

Fer

14 pensamientos en “Cuál es nuestra medida…?

  1. Fer:
    ¡Qué hermosura de reflexión nos mandaste!
    Antes de leer lo de los indios me enfoqué en valorar la riqueza que Dios me da a través de mis hermanos como lo son su cariño, sonrisa y forma de ser que valen más que cualquier cosa material. Pero al leer la segunda parte……creo que debo hacer lo posible e imposible para deshacerme de muchas cosas materiales que vamos acumulando sin razón y seguir trabajando el desprendimiento material y moral de mí misma hacia mis hermanos.
    ¡Muchas gracias, Fer!

    Te quiero mucho.
    Alicia

    Me gusta

  2. Fer, paz y bien, muchísimas gracias por llamarnos a meditar y también valorar lo que tenemos, parece que los indios habían conocido a Cristo que nos pide dejar todo para seguirlo, es despojarnos de lo que nos ata. Bendiciones.

    Me gusta

  3. El apego a las “cosas,personas,condiciones de vida,etc” no es cosa facil pero creo que solo el hecho de reconocerlos es un buen paso…y valorar las riquezas que tenemos que no tienen precio en moneda porque son regalos que Dios nos da como la vida misma!! el tesoro mas grande solo se puede decir GRACIAS DIOS!!

    Me gusta

  4. Gracias Fernando… Por la reflexion, por la historia, por la pregunta… se que tengo que despojarme de muchas cosas… materiales y no… el asunto es descubrir su verdadero valor para ser capaz de tirarlas… o de estar segura de “haber encontrado el tesoro de mas valor” por el cual cambiarlas… Se que seguire haciendo el ejercicio…

    Me gusta

  5. Gracias Fer, por la profunda reflexión, veré de que tengo que despojarme…. Saludos y un abrazo…. De esos que entregan todo.
    Saludos desde Puebla, México.

    Me gusta

  6. Fer, ya te lo he dicho muuuuchas veces, me encantan tus cuentecillos.

    Tienes toda la razón del mundo. Yo estoy siempre comentando que si “el mundo consumista en el que vivimos”, que si “todo es comprar y comprar” y pocas veces me paro a pensar todas las cosas que tengo que no son ni de comprar y, mucho menos, de vender. He parado un momentito y he pensado en todas las cosas, materiales e inmateriales, que tengo que no he comprado y que, sin lugar a dudas, no vendería ni por todo el oro del mundo.

    Me ha venido muy bien tu propuesta. Me he dado cuenta que entre tanto consumismo también hay mucho sentimiento. Muchas cosas que no cambiamos ni vendemos por nada. Mucha gratuidad que, por desgracia, pasa muy desapercibida hoy en día.

    Un beso enoooooorme Fer.

    Rosa

    Me gusta

  7. Dejarìa todo lo que no utilizo , tirar todo creo que no es el momento y mas aùn los sentimientos el amor que siento por las personas que estan presente en mi Vida ya que seria como quedar vacia por dentro y no lo harìa . Es hermosa tu pregunta pero abarca un sin fin de las cosas que muchas veces nos distraen , pero las cosas sirven pero no son importantes , lo que vale somos nosotros lo que llevamos dentro y lo que entregamos que no se mide con dinero.

    Me gusta

  8. A todos Paz y Bien,

    Gracias Fer por hacernos pensar en todo aquello que tiene valor y en todo aquello que “pensamos” tiene valor pero, realmente, no lo tiene.

    La prueba de los príncipes de Vancouver es una prueba que todos pasamos alguna vez en la vida y, en ocasiones, más de una vez. Es en esos momentos, en los que te juegas el todo por el todo, cuando eres consciente de que eres capaz de desprenderte de cosas que antes eran como parte de ti mismo.

    Viene muy bien hacer el ejercicio de pensar qué es todo aquello que llevamos a cuesta día a día, paso a paso, tan dentro nuestro que ya es parte de nosotros mismos, y darnos cuenta que muchas de estas cosas son totalmente prescindibles cuando se presenta el momento de la verdad, el momento de decidir, el momento de tomar una opción que va a cambiar el rumbo de tu vida.

    Un abrazo enorme hermanito.

    Fr. Luis

    Me gusta

  9. jeje..tirar todo?. Algunas cosas materiales seguro costaría, y algunas internas aún mucho mas. Nos podríamos llenar de excusas, incluso es tristemente mas fácil y cómodo pensar esta pregunta al revés: qué cosas NO tiraríamos porque las necesitamos o nos son imprescindibles para esto o aquello…? y seguro nos encontraríamos llenos de excusas y necesidades imprescindibles!. en el fondo, generadas por nuestros miedos, inseguridades y – por qué no decirlo – materialismo inculcado por nuestras sociedades consumistas. Pero cómo se contrapone esto con el Evangelio! cuántas veces somos en muchas situaciones y en forma específica como el joven rico, dispuesto a seguirlo a ÉL con todas las ganas y la alegría pero incapaces de abandonar las ataduras materiales o interiores que nos hacen sentir seguros y confiados CON nosotros mismos. Falta de Fé? falta de compromiso con la Fe? falta de conversión personal? falta de confianza profunda en el Dios que cuida y alimenta los lirios y los pájaros del campo?….linda tu pregunta Fer, pero mi vasija de barro para El Gran Alfarero aún está muy húmeda y sin forma como para quedarme plantado frente a El y no marcharme atrás ante su solicitud de vender todo – todo lo que me ata – para poder seguirle. Y en ésta línea de pensamiento, te podría decir que NO tiraría definitivamente de mis posesiones: La Esperanza, esa gran aliada del aspirante a discípulo, porque es mi mayor riqueza y la cual algún día y con la gracia de Dios, me hará estar mas cerquita del que me llama a su presencia desde el día mismo en que me dió la vida en la matriz de mi madre. Abrazo grande, bendiciones del Sr Jesús.

    Me gusta

    • Hace algún tiempo veiamos mi marido y yo un documental en La 2 sobre unas tribus de Africa. Veiamos su ganado, unas cuantas vacas raquiticas, las pobres, y unas cabras. Y veiamos sus cabañas. De una cuerda que colgaba del techo pendían dos o tres cacerolas y su cama, un jergón estirado en el suelo. Esas eran sus “posesiones”. ¡Qué poco se necesita para vivir!, fué el comentario que me salió del alma.
      Yo, a los veinte años , era de las que criticaba a más no poder las riquezas del Vaticano, desde mi fe en el Jesús del Evangelio. Hasta que me di cuenta de que no podía mirar la paja en el ojo del vecino sin ver la viga que yo tenía en el mío. ¿ No tengo yo , en proporción, las mismas riquezas? .
      Completamente de acuerdo. Me ha tocado la frase porque yo también pienso que tengo una gran una falta de fe y confianza en el Señor que cuida los lirios del campo.

      Me gusta

  10. Qué buena entrada Fer!

    No sé si sería capaz de tirar todo lo que me sobra. Sé que me sobra, lo sé, pero, sinceramente, aun sabiendo que tengo más de la cuenta, no sé si a día de hoy tengo fuerza suficiente para tirar todo lo que sé que me sobra.

    Eso sí, como en la entrada que subiste ayer, no dejaré de intentarlo.

    Un abrazo y gracias por siempre hacernos reflexionar.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s