Concierto Hermana Glenda – Nada es imposible para Ti

Hola a Todos, Paz y Bien

Siguiendo con la promoción del Concierto-Oración que tendremos con la Hermana Glenda el viernes 6 de Noviembre, en la Parroquia Santa Teresa y San José, Plaza de España 14 – Madrid (Metro – Plaza de España), hoy os comparto una de sus más bellas canciones: “Nada es imposible para Ti“.

Es una de esas canciones que deberíamos llevar todos en el móvil para ponerla en aquellos momentos en que nos encontramos perdidos y no sabemos hacia dónde encaminar nuestros pasos. Esos momentos de dudas y de incertidumbres, en los que necesitamos una mano que nos sostenga y nos anime a seguir adelante, como la vidriera de Isaac, del Hermano Eric, de Taizé.

Taizé IsaacDetrás del niño Isaac podemos ver dos manos. Una de ellas, la izquierda, le empuja suavemente a seguir adelante, a continuar el camino, a no quedarse parado por los miedos… a vivir la vida con la confianza y la seguridad que le da la otra mano, la derecha, que le sujeta y apoya.

Isaac toma la mano del Padre buscando ese apoyo. Su pequeña mano izquierda se posa sobre su vientre, mostrando los nervios que todos vivimos en los momentos de dudas y de incertidumbres, y sus grandes ojos miran levemente hacia atrás para asegurarse que en su camino no estará solo.

La canción de Glenda nos habla de esto, de dejar los miedos, de confiar, porque “nada es imposible para ti“. De, aun teniendo nuestra mano sobre el vientre, sentir la seguridad de que el Padre siempre está detrás apoyándonos, sujetándonos y animándonos a vivir y compartir la vida.

Es como ese cuento que dice que, en cierta ocasión, se desató una tempestad en altamar. Parecía que el barco iba a naufragar. Todos corrían de un lugar a otro sin saber qué hacer. Mientras tanto, un niño dormía. Alguien lo fue a despertar. Cuando el chico se dio cuenta de lo que sucedía preguntó: -¿y en manos de quién está el barco? – el barco está en manos de tu padre- le respondió. – entonces no tengo por qué preocuparme: Él sabrá qué hacer. Dijo confiadamente el niño, y siguió durmiendo.

El miedo es algo inherente en el ser humano, por eso debemos buscar esas manos que nos apoyen y nos empujen suavemente a seguir adelante. Cuando las encontramos, en la oración, en los compañeros del camino… es cuando decimos como Glenda: “¿Por qué tengo miedo, si nada es imposible para Ti?

Aquí os dejo con la canción de Glenda, en la esperanza de veros el Viernes 6 de Noviembre en el Concierto-Oración, buscando juntos esas manos.

Un fuerte abrazo… de los que apoyan y empujan suavemente,

Fer

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