Hola a Todos, Paz y Bien
Qué tal ha ido la semana? Espero que muy bien a Todos.
He disfrutado muchísimo leyendo los comentarios que habéis ido mandando a la entrada anterior: «Por la noche se compone bajito…«, si saco un poco de tiempo contestaré a todos los que pueda… hay alguno que no tiene desperdicio. También voy a tener que hablar con mi amigo Fermín, para agradecerle su frase de «no ser tacaños con vuestras respuestas», que parece os ha calado, jeje.
A raíz de esta frase, que tanto os ha tocado, y por casualidades de la vida (ya sabéis esas casualidades que nunca son «casuales») he recordado un cuento de Jorge Bucay. No sé bien cómo se titula, pero un buen título podría ser: «Las alas son para volar«… o, en nuestro caso, «los Talentos son para compartirlos», o, quizá, «El que no da lo que tiene… lo pierde».
Hay una parte del cuento, que, como siempre, os comparto al final de la entrada, que dice así:
Hijo mío, no todos nacen con alas. Y si bien es cierto que no tienes obligación de volar, me parece que sería penoso que te limitaras a caminar, teniendo las alas que el buen Dios te ha dado.
Qué cierto, verdad? No todos nacemos con «alas», o con el «don de la palabra», o con el «don de la enseñanza», o con el «don de la pintura», o con el don de… pero, como le comenta el padre al hijo en el cuento de Bucay, sería penoso que teniendo un «don», sea el que sea, lo dejemos enterrado sin compartirlo, sin que crezca ni nos haga crecer.
Quizá no tengamos «alas», pero podemos tener el don de «la sonrisa», el don del «trabajo desinteresado», el don de «la escucha», el don del «abrazo», el don de «la mirada», el don de «la comprensión», el don «del perdón», el don de…
Volviendo a Fermín, no seamos tacaños con nuestros dones. Si tienes «alas» yo quiero que me lleves a volar. Si tu don es la «sonrisa», quiero reir contigo. Si tu don es el «trabajo desinteresado», cuenta con mis brazos. Si tu don es la «escucha», invítame a un café que tengo mucho que contarte. Si tu don es el «abrazo», quiero sentir tu ladito. Si tu don es la «mirada», mis ojos están abiertos. Si tu don es la «comprensión», no temeré hablarte. Si tu don es el «perdón», contigo me sentiré aliviado y si tu don es «Compartir», «Escribir», «Contar cuentos»… o el que sea… espero tus comentarios a esta entrada.
Un fuerte abrazo… de los que se dan y reciben como un Don.
Fer
(Pincha en Continuar Leyendo para ir al Cuento de Jorge Bucay)
Sigue leyendo →