“Porque Yo Importo” Mejorar el acceso a unos Cuidados Paliativos de calidad

Hola a Todos, Paz y Bien

Quiero compartir con vosotros la información del Día Mundial de los Cuidados Paliativos (13 de Octubre) que me llega de infocuidadospaliativos, ya que creo sinceramente que debemos dar más visibilidad y hacer más presentes en nuestro día a día los Cuidados Paliativos.

Llevamos meses recibiendo noticias de las iniciativas legislativas sobre la eutanasia y el suicidio asistido y para mí esto, como dice Roberto Germán en su libro “El final de la vida”, es querer matar moscas a cañonazos: querer acabar con el sufrimiento y el dolor de un enfermo poniendo fin a su vida.

Como también indica Roberto Germán, es cierto que debemos avanzar en eliminar el sufrimiento humano, pero en ningún caso eliminando al ser humano que sufre y aquí juega un papel fundamental la medicina paliativa.

Os dejo con la información de esta gran campaña de sensibilización “Porque yo importo“, que quiere hacer visibles los Cuidados Paliativos y concienciar a la sociedad de que estos cuidados no son sinónimo de muerte, sino de ayuda, acompañamiento, alivio, amparo, seguridad…. en definitiva: sinónimo de vida.

Un fuerte abrazo… de los que acompañan hasta el final,

Fer

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El próximo 13 de octubre se conmemora el Día Mundial de los Cuidados Paliativos. Con tal motivo la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL) y la Asociación de Enfermería de Cuidados Paliativos (AECPAL) han puesto en marcha una campaña que, bajo el lema “Porque yo importo“, que quiere poner de manifiesto la necesidad de mejorar el acceso de la población a los Cuidados Paliativos.
Este lema tan atractivo “Porque yo importo” responde al lema propuesto este año por la Worldwide Hospice Palliative Care Alliance (WHPCA), #BecauseImatter y enlaza con la conmemoración del centenario del nacimiento de Cicely Saunders, enfermera, trabajadora social y doctora que transformó los cuidados de las personas al final de su vida al considerar el dolor desde una dimensión que va más allá de lo físico e incluye también aspectos sociales, emocionales y espirituales, y cuyo mensaje principal era: Tú importas porque eres tú, y tú importas hasta el último momento de tu vida. Nosotros haremos todo lo que podamos, no solo para ayudarte a morir apaciblemente, sino también para ayudarte a vivir hasta que mueras.

El Dr. Rafael Mota, presidente de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos, indica su deseo para la campaña de este año: “Me gustaría que este año el Día Mundial sirviera para que la sociedad entienda que los cuidados paliativos no son sinónimo de muerte, sino de ayuda, acompañamiento, alivio, amparo, seguridad…. Porque en nuestro país hay muchos profesionales a quienes mueve la entrega, el compromiso y la vocación, y eso hace que, a pesar del dolor que existe en estos casos, los cuidados paliativos estén llenos de historias de amor”

Para ampliar la fuerza de esta acción, SECPAL y AECPAL invitan también a ciudadanos, instituciones y colectivos sociales a que se dejen “contagiar” por este movimiento y participen en esta iniciativa publicando en sus redes sociales mensajes e imágenes en las que se muestre el cartel de la campaña o uno similar que incluya el lema Porque yo Importo #PaliativosVisibles.

#PorqueYoImporto – #BecauseImatter

Siempre Cuidar

Hola a Todos, Paz y Bien

Por si os fuera de interés, os adjunto mi comentario en la Revista 21 de este mes de Julio: “Siempre Cuidar“.

Hola a Todos, Paz y Bien

Estos días se está hablando mucho de las iniciativas legislativas sobre la eutanasia y el suicidio asistido y para mí esto, como dice Roberto Germán en su libro El final de la vida, es querer matar moscas a cañonazos: querer acabar con el sufrimiento y el dolor de un enfermo poniendo fin a su vida.

Como también indica R. Germán, es cierto que debemos avanzar en eliminar el sufrimiento humano, pero no eliminando al ser humano que sufre. Aquí juega un papel fundamental la medicina paliativa, que C.M. Saunders define perfectamente con estas palabras: Tú importas porque eres tú, y tú importas hasta el último momento de tu vida. Nosotros haremos todo lo que podamos, no solo para ayudarte a morir apaciblemente, sino también para ayudarte a vivir hasta que mueras.

Cuando en la medicina se llega a un punto donde ya no hay nada que hacer, donde ya no se puede curar (medicina curativa), se abre una puerta enorme a una etapa donde hay muchísimo trabajo por delante: la medicina cuidativa, del cuidado que alivia y conforta, del afecto.

Es posible que no podamos curar, pero siempre, siempre, podemos y debemos cuidar.

Quiero en este pequeño artículo reivindicar esta vía del cuidado afectivo. El afecto es una capacidad cognitiva. Una de las primeras que se desarrollan en el ser humano y una de las últimas que se pierden, por eso es tan importante no dejar de actuar afectivamente hasta el final de la vida. La ternura es el cauce, el lenguaje por el que transmitimos este afecto. La caricia y el beso el vehículo que llevan este mensaje.

El concepto de retrogresión nos hace entender el potencial de este cuidado afectivo desde la ternura. Esas caricias, esos besos que nos han dado de pequeños se nos quedan grabados permanentemente. Es por eso que cuando nos cuidan con ternura, con cariño, volvemos a ese momento, a esa seguridad, a esa protección que sentíamos… Quizá la persona enferma no es capaz de saber quién le da el beso, pero sí es capaz de sentir esa seguridad y ese cariño.

Así mismo, la vía afectiva es lo que le permite al otro darse cuenta de lo valioso que es. Uno de los argumentos en defensa de la Eutanasia se apoya en la falta “dignidad” de la persona y, precisamente, la afectividad es una de esas fuentes de Dignidad humana. La Dignidad la percibimos a través de los otros: según nos miren, según nos hablen, según nos traten… Los otros son espejos que nos hacen ver cómo nos sentimos.

Reivindiquemos, como el papa Francisco, la Revolución de la ternura con todos y, especialmente, con los mayores y con los enfermos. Y no una ternura ñoña, sino, como dice José Carlos Bermejo: Ternura como la expresión más serena, bella y firme del respeto y del amor. Como traducción del reconocimiento hacia una persona a la que no se quiere juzgar, sino ayudar.

Quiero acabar con unas palabras del filósofo Carlos París, que resumen muy bien ese momento de medicina cuidativa, esa dignidad hasta el último momento de nuestra vida por la vía afectiva: Soy amado, luego existo.

No dejemos de cuidar.

Un abrazo, Fer

Os animo a todos a suscribiros a la Revista 21. Son, únicamente, 35 € al año y tendréis, todos los meses, una revista de contenido social e inspiración cristiana con un buenísimo equipo y grandísimos colaboradores. Artículos muy interesantes que estoy seguro que os van a encantar.

Os dejo el enlace por si os animáis a suscribiros: https://www.21rs.es/es/suscripcion.html

Un fuerte abrazo… de esos que siempre cuidan,

Fer