Os adjuntamos, nuevamente, el calendario de Adviento 2022 de Patricia y Nacho, ya que por un error de maquetación se había quedado fuera la 1ª Semana de Adviento.
Aquí nos lo envían de nuevo ya completo:
Mil gracias Patri, Nacho, por vuestra disponibilidad, sensibilidad y grandísimo trabajo.
Cuando pensamos en los cuidados que se prestan en las residencias de mayores es habitual que nos vengan a la mente los cuidados relativos con la salud de los residentes, como el seguimiento de constantes, curas, nutrición, cambios posturales, rehabilitación… También, cuidar nos lleva a pensar en las ayudas prestadas en las actividades básicas de la vida que los residentes, en muchas ocasiones, ya no pueden hacer por sí mismos, como la higiene y el aseo personal.
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Lo cierto es que los cuidados que se dan en las residencias de mayores cubren muchos más aspectos que los detallados en el párrafo anterior. Los cuidados en una residencia abarcan lo profesional, lo humano y lo familiar. Sí, lo familiar, pues en una residencia se cuida las 24 horas del día los 365 días del año, y este contacto diario hace que equipo y residentes conformen una relación que va más allá de lo meramente profesional.
Tomo las palabras de mi queridísima Margarita Saldaña, para resaltar cómo miles de profesionales del sector residencial cuidan, día a día, a los residentes de sus centros:
Cuidar implica estar permanentemente a la escucha del otro para comprender lo que dice a través de distintos lenguajes: la palabra inteligible y la palabra rota, el silencio, las lágrimas y la risa, la postura del cuerpo, la mirada, la piel, las emociones expresadas o contenidas…
Cuidar supone interpretar honestamente lo que la persona «dice», incluso cuando no dice nada, y reflexionar en busca de una respuesta que respete su dignidad y potencie su autoestima y su autonomía.
Cuidar significa proponer antes de actuar, buscar al máximo el acuerdo y la colaboración, preguntar si lo que estamos haciendo está bien, pedir disculpas si nos equivocamos.
Cuidar es permitir que las emociones del otro encuentren en nosotros un espacio humano de escucha y resonancia.
Cuidar es un proceso complejo y vivo de relaciones siempre fluctuantes, una aventura apasionante que pone en juego la razón y el corazón.
Y esta aventura diaria de escucha, ayuda, respeto, autonomía, fragilidad, dignidad y acogida, siempre con la máxima profesionalidad y cariño, es la que hace de nuestra profesión algo apasionante.
Gracias a todos los profesionales de las residencias de mayores, desde recepción hasta gerencia, por poner tanta pasión en vuestro trabajo. Gracias por poner tanto corazón en vuestras manos.
Como todos los meses os comparto mi comentario en la sección “Mirar“, de Revista 21. El comentario de este mes de Noviembre de 2022, con el título «Jesús sin techo», en relación al frío invierno que se avecina y las personas sin hogar que viven en la calle.
Os dejo con el artículo. Como siempre, espero que os guste y os toque en algo.
Como todos los meses os comparto mi comentario en la sección “Mirar“, de Revista 21. El comentario de este mes de Octubre de 2022, con el título «Flores o raíz», en relación a la estación del Otoño en la que nos encontramos desde hace unos días.
Os dejo con el artículo. Como siempre, espero que os guste y os toque en algo.
Un fuerte abrazo… de los que salen de dentro, de la raíz,
Hace poco leí esta anécdota protagonizada por Clint Estwood y el cantante de country Toby Keith.
En un torneo benéfico de golf en el que coincidieron los dos, Clint Estwood comentó a Toby que en unos días cumpliría 88 años. Toby le preguntó qué pensaba hacer y Clint le contestó que en breve comenzaría el rodaje de la película Mula. Toby, sorprendido, le preguntó que cómo hacía para mantener esa vitalidad a los 88 años. Clint Estwood le contestó con esta frase: “Cada mañana cuando me levanto no dejo entrar al viejo”. Frase que inspiraría a Toby Keith a componer la canción Don’t Let The Old Man In, que pasaría a formar parte de la banda sonora de la película Mula.
“Cuando me levanto todos los días, no dejo entrar al viejo. Mi secreto es el mismo desde 1959: mantenerme ocupado. Nunca dejo que el viejo entre en casa. He tenido que sacarlo a rastras, porque el tipo ya estaba cómodamente instalado, molestándome a todas horas, sin dejarme espacio para otra cosa que no fuera la nostalgia.
Hay que mantenerse activo, vivo, feliz, fuerte, capaz. Somos jóvenes, con independencia de la fecha que ponga en nuestro DNI. Hay que aprender a luchar por no dejar entrar al viejo. Ese viejo que nos aguarda apostado y cansado a la orilla del camino para desanimarnos.
No dejo entrar al espíritu viejo, al criticón, hostil, envidioso, a ese ser que escudriña en nuestro pasado para llenarnos de quejas y remotas angustias, para revivir traumas pasados. Hay que darle la espalda al viejo murmurador, lleno de rabia, de falta de valor. Ese viejo que niega que la vejez pueda ser creativa, decidida, llena de luz y de proyección. No dejo entrar a ese viejo.”
Qué gran enseñanza, y no solo para los 88 años. Cualquier edad es buena para no dejar pasar al viejo, a la nostalgia de momentos ya vividos, al desánimo, a la falta de ilusión, la crítica, a revivir problemas, a la comodidad. Como dice un amigo, no hay que contentarse con vivir de las medallas del pasado. Cuántas personas de 30, 40, 50 años nos paralizamos pensando que ciertos proyectos los teníamos que haber hecho antes, que ahora ya no es el momento de, por ejemplo, iniciar una carrera, cambiar de trabajo, arriesgar en un proyecto… No dejemos entrar al viejo. Levantémonos del sofá de la comodidad y arriesguémonos por la vida, sea cual sea la fecha de nuestro DNI.
Desde el descanso estival os comparto mi comentario en la sección “Mirar“, de Revista 21. El comentario, en esta ocasión coge los meses de Agosto y Septiembre de 2022, en relación a la situación de sequía que estamos pasando en muchos puntos de España.
Os dejo con el artículo. Como siempre, espero que os guste y os toque en algo.
Os comparto una anécdota atribuida a Margaret Mead, que cita Montse Esquerda en su libro “Hablar de la muerte para vivir y morir mejor”:
¿Cuál es el primer signo de civilización?
“Un estudiante preguntó a la antropóloga estadounidense Margaret Mead cuál consideraba ella que fue el primer signo de civilización en la Humanidad.
El alumno y sus compañeros esperaban que Mead hablara del anzuelo, la olla de barro o la piedra de moler. Pero no. Ella dijo que el primer signo de civilización en una cultura antigua fue un fémur que alguien se fracturó y luego apareció sanado.
Mead explicó que en el reino animal, si te rompes una pierna, mueres. Pues no puedes procurarse comida o agua ni huir del peligro, así que eres presa fácil de las bestias que rondan por ahí. Y ningún animal con una extremidad inferior rota sobrevive el tiempo suficiente para que el hueso se suelde por sí sólo. De modo que un fémur quebrado y que se curó evidencia que alguien se quedó con quien se lo rompió, y que le vendó e inmovilizó la fractura. Es decir, que lo cuidó ”.
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Cuidarnos unos a otros… ahí está la esencia de nuestra humanidad, quizá, el inicio de la humanidad.
Argentina aprueba una Ley Nacional de Cuidados Paliativos.
Con 218 votos afirmativos y 1 voto negativo, el 6 de julio de 2022, se aprueba la Ley Nacional de Cuidados Paliativos en el Congreso de la Nación Argentina.
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Buen trabajo, Argentina. Los cuidados por delante.
Muy interesante la III Jornada de reflexión sobre la Eutanasia de la Cátedra de Bioética de la Universidad Pontificia de Comillas.
Cuatro ponentes de primerísima línea en la materia:
Mons. D. Enrique Benavent, Obispo de Tortosa. Presidente de la Comisión episcopal para la Doctrina de la Fe de la CEE.
Drª Margarita Bofarull Buñuel, presidenta del patronato del Instituto Borja de Bioética y miembro de la Pontificia Academia para la vida.
Drª. Ana Marcos del Cano. Profesora de Filosofía del Derecho. Catedrática de la UNED. Miembro del consejo asesor de la Cátedra de Bioética de la Universidad Pontificia Comillas.
Dr. D. Javier Rocafort. Expresidente de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos. Profesor de la Universidad de Navarra y de la Universidad Francisco de Vitoria. Director médico del Hospital Centro de Cuidados Laguna.
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Me quedo con estos pequeños apuntes para reflexionar:
«En el ambiente social en el que nos encontramos la libertad religiosa y la libertad de conciencia se están considerando como derechos secundarios, reduciéndolos a la libertad de culto. Esto no es así, en mucho más que la mera libertad de culto, es un derecho fundamental de la persona».
«Es obligación de los estados proteger y respetar los derechos de las personas. De aquí parte el Estado de Bienestar».
«Vivimos en un ambiente cultural caracterizado por un individualismo que no quiere aceptar ningún límite ético. Esto ha conducido a que se reconozcan por parte de los poderes públicos unos nuevos “derechos” que, en realidad, son la manifestación de deseos subjetivos.»
«La Objeción de Conciencia no es un Derecho Fundamental, pero emana de un Derecho Fundamental: libertad de pensamiento, conciencia y religión (Art. 18 de los Derechos Humanos)».
«Prohibir hacer un bien es muy diferente a obligar a hacer un mal».
«La libertad no sirve para destruir la propia libertad».
«Hay un gran desconocimiento general de qué es y qué no es Eutanasia. Confusión en los términos limitación del esfuerzo técnico, sedación paliativa, suicidio asistido…»
«Una ley que se aprueba sin un diálogo social, sin un debate social, en medio de una pandemia que tenía paralizado el país, porque, según el gobierno «había una gran demanda social… un clamor social que reclamaba que se aprobara esta ley»… Según los datos, a día de hoy se han llevado a cabo 172 eutanasias en España. ¿Este es el clamor social que llevó a aprobar una ley en medio de una pandemia mundial sin un debate social de la misma?».
Como os decía, ha sido una jornada tremendamente interesante y las cuatro ponencias podrían dar lugar a cuatro jornadas independientes por su calado e importancia.
Os adjunto el Documento de la Conferencia Episcopal Española «Para la libertad nos ha liberado Cristo » (Gal 5, 1), Nota doctrinal sobre la objeción de conciencia, que ha desarrollado en su ponencia Monseñor Benavent y que me parece tremendamente interesante. Espero que os sea de utilidad y reflexión.
Como todos los meses os comparto mi comentario en la sección “Mirar“, de Revista 21. El comentario de este mes de Julio de 2022 en relación a la reciente reforma de la Ley del aborto.
Os dejo con el artículo. Como siempre, espero que os guste y os toque en algo.